Nebulosa PuWe1

La nebulosa PuWe1 es la segunda nebulosa planetaria en tamaño después de la nebulosa Helix. Tiene un diámetro de 20’, un tamaño que compite con el de la Luna. Sin embargo su brillo es tremendamente débil, lo cual la convierte en un objetivo fotográfico difícil. Se cree que es una nebulosa muy vieja dado su tamaño y debilidad. Pese a ello conserva su forma redonda. Su estrella central es una enana blanca de magnitud 15.5 (WD0615+556) que pertenece a un par rojo/azul visible en el centro . La señal HII es mucho mayor que la OIII (brillo superficial 23.7 vs. 26.3 msg/arcsec2).Las tomas fueron de cinco minutos. En las tomas HII se adivinaba la nebulosa, y en las tomas OIII solo parecía haber estrellas. Tras el apilado, la imagen HII mostraba un frente de choque bastante uniforme en la periferia, algo deshilachado en el sector suroeste, con un centro más débil en el que hay débiles bandas en dirección NW-SE. En la imagen OIII existía un anillo periférico algo más interior que el HII y un débil refuerzo central. En el apilado de tomas de 30” en R, G y B. la estrella doble central se distingue sorprendentemente bien. En el campo hay un buen número de galaxias, cuyo color no pude conservar en la composición HOO. En algunas imágenes (ver R. Carande) se ha observado la existencia de un halo periférico . Revisé mi máster inicial HII por si el procesado hubiera eliminado su rastro, pero solo encontré las débiles nubes que se insinúan en la imagen final a las 9h y a las 4:30h. Hacer tomas de 5 minutos se ajusta bien a la calidad de mi equipo y de mi cielo, pero en objetos tan débles los master son difíciles de procesar y probablemente pierdan información.

Autor: José Manuel López Arlandis

Alta resolución: https://drive.google.com/file/d/1f_yUKMIZmLsa-tSIYmdCE6N5G3dDPKOG/view?usp=sharing

Llunes de juny

La Lluna d’ahir, el cràter Delaunay té una paret central que el parteix amb dos pràcticament pel centre. Entre el cràter Parrot C i La Caille GA hi ha un canal que els uneix, no he pogut trobar enlloc si té algun nom. Al costat d’aquest dos hi ha un pla de forma irregular (l’he marcat amb vermell) tampoc he trobat el nom si és que té nom, si algú pot trobar alguna referència o el nom que ho diga.

Autor: Tomàs Merino Peiró

Cúmulo galáctico de Virgo

Yo lo que quería era fotografiar las Hiades, y monté un objetivo de 85 mm en la cámara ASI 1600. El conjunto cubre un campo de 12º x 9º. Pero las nubes vinieron, pasaron los días y las Hiades se fueron. Desesperado, busqué puntos rojos en campo ancho en Cartes du Ciel. Alguna zona parecida a un herpes cósmico. Me fijé en la región situada entre Leo, Virgo y Coma, que resultó ser el Cúmulo de Virgo, más de 1300 galaxias en alegre convivencia a 60 millones de años luz, repartidas en un arco de 8º. En su interior, la famosa Cadena de Markarian, una curva de galaxias que se mueven juntas al baño, y alguna otra que solo estaba allí comprando el pan.

Tanto el cúmulo como nuestro grupo local están en el Supercúmulo de Virgo. En su interior, nuestro grupo local se dirige hacia el cúmulo de Virgo atraído por su enorme masa. Os pongo el mapa por si os lo pasáis de largo sin daros cuenta.

Con un campo tan ancho y apuntando bajo, las carrascas se abalanzaban pronto sobre el cúmulo. Tomar 3 h y 44 min en RGB me costó cinco noches, y hasta ahí pude llegar sin cometer delitos ecológicos. En la región hay IFN, pero era inútil intentar pescarlo, así que el procesado no ha sido difícil. Lo peor ha sido optar por sacrificar algún detalle por una imagen más llamativa. La resolución es baja (9,2 seg/pix), de modo que apilé con drizzle, e hice todo el procesado con la imagen resultante de 9000 x 7000 (745 MB cada una). Solo reduje la imagen al final. El recorte final tiene 11º 17’ x 8º 21’. La imagen está repleta de galaxias pequeñitas A veces se considera a M87 el centro del cúmulo, pero yo he plantado en el centro la Cadena de Markarian por motivos estéticos. Le he echado bastante contraste y color para intentar animar la cosa. Muchas de las pequeñas galaxias son muy conocidas en versión Big Mac. Además de las Messier, están las galaxias de los ojos y las de los gemelos siameses. Por el contrario, en la imagen anotada se localizan galaxias que apenas son un punto.

No se si es por la costumbre de usar muchos aumentos o por el mal seeing, pero el detalle me decepciona un poco. Lo de resolver galaxias en unos cuantos píxeles y las estrellas cuadradas no me apaña mucho Los grandes campos con objetos grandes son resultones, pero con objetos pequeños hay que tener imaginación. Iremos probando.

Autor: Jose Manuel López Arlandis

Alta resolución: https://drive.google.com/file/d/1WoItfGJtZtaBCnhSVewHdnlAsAaRQFTU/view?usp=sharing

La Trífida (M20)

M20, más conocida como la nebulosa Trífida. Es uno de los objetos más famosos y curiosos del cielo ya que es una combinación inusual de un cúmulo abierto (en su centro, Collinder 360), una nebulosa de emisión (parte rojiza), una nebulosa de reflexión (parte azulada) y una nebulosa oscura (las líneas oscuras del centro) que dividen al objeto en tres partes (lóbulos) brillantes que le dan su característica forma. Además del cúmulo, en su parte central también tiene discos protoplanetarios y objetos Herbig-Haro (protoeststrellas). Se encuentra en la constelación de Sagitario, a unos 9000 años luz.

Autor: Carlos Arribas

Alta resolución: https://drive.google.com/file/d/1NzIkcHaSIJK_zry92MJNEiBzwNoANGMk/view?usp=sharing

La Nebulosa del Espagueti (Sh2-240)

La Nebulosa del Espagueti (Sh2-240) ha sido un objetivo más difícil de lo que esperaba. Es una remanente de supernova muy débil situada en Tauro, en el límite con Auriga. Su estructura filamentosa y su forma redondeada le dan una apariencia muy hermosa, de modo que es un objeto bastante perseguido por los fotógrafos (incautos). Para cubrir su gran extensión (3º) utilicé un objetivo Samyang 135 mm en una cámara ASI 1600M Pro, con un campo de 7.5º x 5.7º y una resolución de 5.81 seg/pixel. La nebulosa es realmente débil. En las tomas HII solo se adivinaban algunas estructuras, y en las tomas OIII solo se veían estrellas. A lo largo de más de un mes fui acumulando imágenes sin saber si servirían para algo. El seeing neblinoso de marzo tampoco fue de gran ayuda. Dada la baja resolución, las imágenes estaban sub-muestreadas a pesar del apilado con drizzle, aunque quizás el seeing tampoco habría permitido maravillas. A pesar de las 35 horas de exposición total el procesado fue difícil, tanto técnicamente como en decisiones sobre el detalle y el color. Tras cinco procesados lo dejo aquí. Quizás el sexto mejorara los resultados, pero dañaría mi salud.

Autor: Jose Manuel López Arlandis

Alta resolución: https://drive.google.com/file/d/1b1zSvVlNn6XYanSlLgs4xk_wFfw-TyPe/view?usp=sharing

El catálogo de Messier

Charles Messier nació en Badonviller (Lorena, Francia) el 26 de junio de 1730. Al ser el décimo de 12 hijos no tenía grandes posibilidades de realizar una carrera académica. La muerte de su padre, ocurrida cuando charles tenía 11 años, empeoró sensiblemente las condiciones económicas de la familia. La llave para abrirle las puertas al mundo académico le vino de su bella grafía y de su habilidad para el dibujo. Fue contratado en calidad de copista por el astrónomo de la marina francesa Joseph Nicolas de l’Isle cuando tenía 21 años y ningún, o poco, conocimiento científico. Introducido gradualmente en la práctica de la astronomía de su tiempo, comenzó a llevar cuidadosos diarios de las observaciones y a medir la posición precisa de los objetos celestes. La meticulosidad fue la base de la fortuna de su futuro catálogo de objetos. Además, se adaptó bien a la moda del tiempo: el descubrimiento de cometas.

Charles Messier, astrónomo francés, compiló su catálogo hacia fines del siglo XVIII para que otros astrónomos, interesados por el mismo campo de estudio que él, no tomasen por cometas otros objetos presentes en el cielo, como cúmulos estelares, nebulosas y galaxias. Este catálogo reviste todavía una cierta importancia por razones históricas y también como objeto de consulta, sobre todo para los aficionados. En efecto, los objetos que contiene pueden ser localizados incluso con instrumentos no profesionales.

El autor del catálogo fue uno de los más célebres cazadores de cometas. El año 1758, fundamental para Messier, fue también el año en que debía regresar el cometa estudiado por Edmund Halley de acuerdo con lo que entonces era sólo una hipótesis científica. El astrónomo militar Joseph Nicolas de I’Isle calculó la posición esperada del cometa y Messier empezó a observarlo en 1757. Un error en los cálculos del maestro indujo a charles a observar noches enteras el cielo en una dirección errónea, anotando sin embargo en su cuaderno la posición del compañero de Andrómeda y de una nebulosidad parecida a un cometa, pero inmóvil en el cielo en la dirección de la constelación de Tauro. Aquel objeto sería el número 1 de su catálogo.

Más tarde, Messier encontró el cometa, pero su descubrimiento no fue publicado. De todos modos, su carrera de buscador de cometas había comenzado y, una vez fuera del círculo de I’Isle, desde 1760 hasta su muerte, acaecida en 1817, observó 19 cometas, 13 de los cuales nunca habían sido observados antes y que todavía llevan su nombre. El catálogo de objetos nebulosos realizado para disponer de una referencia para la exacta localización de los cometas fue elaborado gradualmente, primero por Messier en solitario y después ayudado por su colega Pierre Mechain, que en 1780 pasó a trabajar con él.

La observación astronómica era una autentica obsesión para Messier, que por ella relegaba a un segundo plano incluso los asuntos familiares, no obstante, esta habilidad en la observación no se correspondía con una mente científica de nivel comparable. A pesar de todo, dejó como herencia a astrónomos profesionales y aficionados un catálogo que todavía hoy contiene los objetos mas bellos del cielo boreal.

M102

M47
M46
M48
M91
M89
M58
M101

El método y la extrema precisión distinguían a Messier de los demás astrónomos de la época. Sus cálculos sobre la posición de los objetos eran tan exactos que todavía hoy podemos encontrarlos con certeza absoluta (salvo quizá M102). Pero no cometer ningún error es extremadamente difícil en un campo como el de la astrometría, especialmente en una época de cálculos con papel y pluma. Cuatro objetos permanecieron durante un siglo como incógnitas no resueltas en las cartas de los astrónomos franceses.

M47 es un cúmulo estelar, cuya posición había sido calculada a partir de la estrella de sexta magnitud 2 Navis, como lo había sido antes el objeto M46. Un banal error de signo en la ascensión recta había llevado a Messier a señalar una posición errónea. Sólo en 1959 el astrónomo canadiense T.F. Morris se percató del error, dando así la razón a Oswald Thomas, que había identificado por casualidad el objeto con un cúmulo en la posición correcta.

M48 fue hallado también por el canadiense T.F. Morris en 1959. Este cúmulo estelar, identificado hoy como NGC 2548, se encuentra exactamente a 5º de declinación más al sur de lo que indicaba el catálogo original.

M91 es una galaxia del cúmulo de Virgo. Su descubrimiento fue mucho más difícil. El aficionado tejano William Williams advirtió en 1969 que Messier había medido su posición con respecto a M89, recién descubierto, pero al anotar los datos finales creyó haber utilizado el objeto M58. Muchos habían sostenido que M91 era realmente un cometa que había engañado al cazador de cometas, pero hoy M91 es reconocido como la galaxia NGC 4548.

M102 permanece como un asunto controvertido. Podría ser un duplicado de M101 (como sostenía Mechain en una carta a Bernoulli dos años después del descubrimiento) o bien un error de 5º de ascensión recta. En esta posición se encuentra NGC 5866, cuyo aspecto recuerda la descripción del propio Mechain durante una observación: La medida de 5º era la de la red de coordenadas de las cartas utilizadas por Messier. Por ello, pudo haber sido una fuente común de errores durante la apresurada elaboración de los datos después de una noche de observación.

El catálogo final de charles Messier fue publicado en la Connaissance des Temps en 1784 y contenía 103 objetos. El astrónomo y su colega Pierre Mechain hallaron otros objetos en los años siguientes, pero no los publicaron. Un siglo más tarde algunos astrónomos decidieron incluir tales objetos en la lista, llegando así a los 110 objetos del catálogo de Messier. He aquí una breve reseña de ellos.

M104 fue descubierto por Mechain el 11 de mayo de 1781 e incluido en una nota escrita a mano por Messier en su copia personal del catálogo. Camille Flammarion lo añadió al catálogo de Messier en 1921. M105, M106 y m107 son citados por Mechain en su carta a Bernoulli, la misma en la atribuía a M102 una naturaleza de duplicado de M101. Desde un punto de vista cronológico, el cúmulo globular M107 fue el último objeto descubierto del catálogo de Messier.

M108 y M109 son citados por el propio Messier al informar del descubrimiento de M97, efectuado el 16 de febrero de 1781. Owen Gingerich lo incluyó por primera vez en la compilación de 1960 del catálogo. M110 fue añadido al catálogo por Kenneth Glyn Jones en el libro dedicado al tema publicado en 1960. Ya estaba incluido en un dibujo de la nebulosa de Andrómeda realizado por Messier en 1773, donde aparecía también M32.

M104

M105
M106
M107
M110

«Una nebulosa sobre el cuerno meridional de Tauro. No contiene estrellas; su luz es blanquecina y alargada como la llama de una vela; descubierta mientras observaba el cometa de 1758. Fue observada por el Dr. Bevis en 1731.»

El 12 de septiembre de 1758, mientras buscaba en una dirección errónea el retorno del cometa halley, Messier se encontró con la llamada nebulosa del cangrejo.
La nebulosa es un objeto único en el catálogo de Messier; se trata de los restos de la explosión de una supernova sucedida en 1054, observable en todas las longitudes de onda y formada por muchísimos filamentos de gas iluminados por una estrella de neutrones que quedó en el lugar ocupado por la vieja estrella que estalló.
Esta estrella tiene una densidad altísima, de millones de toneladas por centímetro cúbico, y gira sobre si misma 30 veces por segundo.
La energía emitida en forma de campos magnéticos y partículas cargadas por esta estrella en rotación es tan elevada que su movimiento de rotación está menguando inexorablemente.

M1
CHARLES MESSIER (1730 – 1817)

Datos recogidos de la enciclopedia de la Astronomía y el espacio de Planeta de Agostini ISBN 84-395-5421-4

SH2-115 (y 116)

Seguimos haciendo pruebas… Esto es SH2-115 (y 116). Se encuentra justo al noroeste de Deneb (constelación del Cisne). Es una nebulosa de emisión y se encuentra en el borde de una de las nubes moleculares más exteriores de nuestra galaxia. La excitación del gas es producida por el cúmulo estelar Berkeley 90, en su centro, aunque la radiación y los fuertes vientos estelares procedentes de estas han disipado buena parte. Tamaño aparente de unos 30′ X 20′ y situada a unos 7500 años luz. La «pelotilla» que se puede ver en la parte inferior de la imagen es SH2-116 (Abell 71) y durante mucho tiempo se ha considerado una nebulosa planetaria. En 1991 se consiguió demostrar que es una región HII, una pequeña nebulosa de emisión también.

Autor: Carlos Arribas

Imagen a alta resolución: https://drive.google.com/file/d/1KEbgEAcdMIy7sm9Rv5F9wdgoDmAWXrDX/view

LEO I

Leo I es un galaxio enano esferoidal (ahora llamados galaxios de talla diferente). Está situado a solo 20 minutos de arco al norte de Regulus (el Pequeño/a Rey/Reina, Jefe/a de Estado), también llamada Qalb Al Asad (el Corazón del León). Es la estrella más brillante de Leo, una gigante azul de magnitud 1.35, por lo que Leo I es difícil de ver, y no fue descubierto visualmente hasta 1990. Tiene un tamaño de 9.8’ x 7.4’. Programé exposiciones de 90 segundos con filtros RGB ,y de solo 30 segundos con filtro de luminancia, con una exposición total larga (12 h) para intentar definir estrellas. El tono dominante es azul, como suele ocurrir en los galaxios enanos, aunque salpicado por numerosas estrellas rojas. Leo I pertenece al grupo local de la Vía Láctea y está a una distancia de 820 mil años luz. Sin embargo Regulus está mucho más cerca, a solo 80 años luz. Los galaxios enanos suelen ser satélites de galaxios y galaxias más grandes. Leo I es el más distantes de los galaxios satélites de la Vía Láctea, nuestra galaxia, que ha pedido permiso de lactancia y desde el mes que viene saldrá una hora más tarde.

Autor: Jose Manuel López Arlandis

Alta resolución: https://drive.google.com/file/d/1hr-E6vf27JuY35nPhL4yG-zLys-bqwWc/view?usp=sharing

Agrupación astronómica de Alcoy